✍️: Mtro. Víctor Salinas
Mire usted: no fue cualquiera la que alzó la voz, sino la diputada de Movimiento Ciudadano Guerrero Erika Lührs, mujer con una real trayectoria política, quien realmente mira a los ojos al pueblo y quien de frente y sin rodeos le dijo a Esthela Damián lo que muchos guerrerenses piensan: que vino a reírse del dolor ajeno y a burlarse de la tragedia que atraviesa el estado.
“Qué lamentable y qué lastimoso es ver que cuando Guerrero está viviendo uno de sus días más difíciles, precisamente la encargada de la prevención del delito en este país viene a reírse de los guerrerenses, a dar entrevistas superfluas y hablar de todo menos de qué está haciendo por apoyar al estado”, tronó la legisladora.
Y es que la escena fue de vergüenza ajena: mientras Acapulco y Chilpancingo estaban en llamas, la señora Damián se paseaba en entrevistas ligeras, soltando carcajadas como si Guerrero fuera programa cómico de medianoche.
No queremos burócratas de escritorio
Lührs Cortés fue clara: Guerrero no necesita visitas de relumbrón, ni burócratas de escritorio que llegan con sonrisa falsa y promesas vacías. Aquí se ocupa empatía, respeto y acciones, no funcionarias de aire altanero que aterrizan solo para la foto… o peor aún, para las risitas.
“Lo que menos necesitamos es simulación. La gente está exigiendo soluciones, no discursos huecos ni funcionarios desconectados de la realidad”, insistió la diputada.
Entre campañas disfrazadas
Y sí, porque a nadie se le escapa que Esthela Damián anda en plena autopromoción: que si sus “orígenes humildes”, que si la caricatura con la letra “E” circulando en Guerrero, que si aparece junto a priístas reciclados. Todo menos trabajo serio en seguridad.
La diputada naranja dejó el mensaje claro: Guerrero no es botín de campaña ni escenario para el lucimiento personal. Y menos aún, para la burla
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