Ciudad de México, 18 de septiembre de 2025.– La presidenta Claudia Sheinbaum salió en defensa de Andrés Manuel y Gonzalo López Beltrán, hijos del expresidente Andrés Manuel López Obrador, luego de que se diera a conocer la existencia de varios amparos presuntamente promovidos en su nombre para evitar posibles órdenes de aprehensión.
Durante su conferencia de prensa, Sheinbaum calificó el caso como parte de una “campaña de calumnias” contra la Cuarta Transformación y exigió investigar quién presentó los recursos: “De pronto aparece un amparo que dice ‘no me vayan a investigar’. ¿Cuál sería el objetivo? Desprestigiarlos”, cuestionó.
Los amparos, supuestamente promovidos por el abogado Francisco Javier Rodríguez Smith Macdonald —quien aseguró que su identidad fue suplantada—, fueron presentados en juzgados de Ciudad de México, Tabasco y Zacatecas. Además de los hijos del expresidente, se incluyó a una docena de personas con antecedentes polémicos, como “Lady D” y “el Señor de los Buques”.
El detalle que más dudas ha generado es la ausencia de firmas en los documentos, lo que alimenta la versión de que se trató de un montaje. Los recursos legales buscaban protección contra incomunicación, privación de la vida y órdenes de aprehensión, lo que permitió que se otorgara suspensión de plano.
Ante la polémica, Andrés “Andy” López Beltrán emitió un comunicado en el que negó cualquier relación con los amparos y acusó que se trata de una “operación malintencionada, planeada y orquestada desde varios frentes” para dañar su imagen y la de su familia.
El tema ha levantado cuestionamientos no solo legales, sino políticos: expertos señalan que la gravedad de los delitos mencionados en los amparos —tráfico de hidrocarburos y delincuencia organizada— puede afectar la percepción pública del actual gobierno.
Mientras tanto, el caso mantiene a la opinión pública dividida: ¿se trató de un intento real de defensa legal o de un montaje para golpear a la familia López Beltrán y, por extensión, a la 4T?
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